domingo, 5 de octubre de 2014

El segundo en caer

El martes 30 de septiembre mi esposo me avisó que se sentía muy mal, con dolor de cabeza y en los hombros. Al llegar a casa (luego de recoger a la niña mayor del colegio y la menor de casa de mi mamá, donde quedó convalesciente) lo encontré tiritando en la cama y poco después su temperatura se elevó a 40°C. Se le hincharon las plantas de los pies y le dolía la espalda y las muñecas. La fiebre duró poco más de 24 horas. Por suerte teníamos una caja de acetaminofén para adultos, suficiente para aliviar los síntomas sin angustias.

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