domingo, 5 de octubre de 2014

Lo que aún falta

Nos despedimos ayer de la casa de mi madre en la que abusivamente instalamos un improvisado hospital por 4 días, como si no tuviera suficiente con mi padre con un ACV. Rogamos que ningún mosquito de su casa no nos haya picado, pues no conseguimos mosquitero y tampoco estaba yo en condiciones de caminar ni a la esquina a buscar uno.

Mi hermano el infectólogo nos hizo a todos los respectivos informes / reposo. Mañana me espera una gran aventura. Arrastrar “la pata hinchada” y mi cansancio hasta la cede del IVSS más cercano, encontrarme con montones de semejantes que tampoco quieren perder su trabajo y estarán  adoloridos como yo;  y ser tratados de antemano como “reposeros”.

Mi hermano me propuso que al menos un miembro de la familia debería hacerse la serología para confirmar el diagnóstico, en el Instituto Nacional de Higiene, pero creo que en lo personal ayudaré más a mi salud usando esas horas en reposar que en hacer cola, disgustarme y cansarme más.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario